Poesía. Leerse, corregirse, reinventarse. Acercarse a lo humano del otro en todas sus dimensiones. Los libros, los humanos, meros recipientes. Si no añadimos contenido, sustancia, no pasamos de ser receptáculos, oquedades. El contenido no es el volumen, la cabida; sino lo que comprende, lo que atesora el interior y lo que libera. Hay un mensaje para ti. Recíbelo y responde.