La salud financiera personal se sostiene sobre cuatro grandes pilares: la generación de ingresos, el ahorro, la inversión y la reinversión. Este libro se centra en uno de ellos, la inversión, no porque sea el más importante, sino porque suele ser el más malentendido, el que más confusión genera y el que más errores provoca cuando se aborda sin preparación. Invertir es poner el dinero a trabajar con un objetivo claro, un horizonte temporal definido y un nivel de riesgo asumido conscientemente. Esta obra explica cómo hacerlo, con información valiosa sobre cuentas de ahorro, planes de pensiones, bonos, fondos de inversión, productos financieros, inversiones inmobiliarias o en oro, criptomonedas o activos digitales, entre otras posibilidades, mostrando los factores a favor o en contra en función de las características del proyecto personal de inversión.