Los poemas que engloban Floresta de varia lírica forman un cancionero a la manera que ideó el poeta murciano Diego Ramírez Pagán en el siglo XVI, cuando publicó en 1562 su Floresta de varia poesía. El término "floresta", del latín "forentis", proviene del antiguo vocablo francés "forest" (hoy forét), que significa terreno de arbolado frondoso y ameno, alusión a una vegetación espesa en flor, como es la poesía. Fue muy usado por escritores modernistas, como Rubén Darío. Nada que ver con "selva o silva", como la obra Silva de varia lección de Pedro Mexía, muy difundida desde 1540, que viene a ser una enciclopédica miscelánea del saber humanístico. Floresta de varia lírica está concebida como un poemario variado e intimista, a través del vehículo de la palabra que realza con esplendor el amor, la soledad, la angustia, la poesía sensualista, comprometida o de denuncia. El conjunto abre sus puertas con cuatro libros: Café de Noche, que representa una especie de teatro, un telón desplegado que muestra al público una escena con unas mesas en un cenador ocupadas por parroquianos que, a través de 25 poemas, expresan el pensar más íntimo, la vida personal y la vida familiar. Poemas del Calendario, viene a ser un discurrir poético durante un año natural, en cada mes se esaltan dos poemas donde los sentimientos del autor están a flor de piel. Los XIV apartados de Balada del Parque de Baterías, contiene todos los elementos de la poesía narrativa: el amor, el misterio, la muerte, lo sobrenatural...